¿Viviremos suficiente para ver una revolución política? ¿
de estos alemanes? Amigo mío, usted cree lo que desea creer... Cuando se juzga
Alemania según su historia presente, no me discutirá usted que toda su historia está
falsificada y que toda su vida pública actual no representa el estado real del pueblo. Lea
los periódicos que usted quiera, convénzase de que no se deja de celebrar -y usted
admitirá que la censura no impide a nadie el dejar de hacerlo- la libertad y la felicidad
nacional que poseemos..."
La cultura es la esfera general del conocimiento y de las representaciones de lo vivido en la sociedad
histórica dividida en clases; lo que viene a decir que es el poder de generalización existiendo
como división del trabajo intelectual y trabajo intelectual de la división. La cultura se ha desprendido
de la unidad de la sociedad del mito, cuando "el poder de unificación desaparece de la vida del
hombre y los contrarios pierden su relación y su interacción vivientes y adquieren autonomía..."
(
un movimiento imperialista de enriquecimiento que es al mismo tiempo el ocaso de su independencia.
La historia que crea la autonomía relativa de la cultura y las ilusiones ideológicas sobre esta
autonomía se expresan también como historia de la cultura. Y toda la historia conquistadora de la
cultura puede ser comprendida como la historia de la revelación de su insuficiencia, como una marcha
hacia su autosupresión. La cultura es el lugar donde se busca la unidad perdida. En esta búsqueda de
la unidad, la cultura como esfera separada está obligada a negarse a sí misma.
La lucha entre la tradición y la innovación, que es el principio del desarrollo interno de la cultura de
las sociedades históricas, no puede proseguirse más que a través de la victoria permanente de la
innovación. Pero la innovación en la cultura es acarreada nada más que por el movimiento histórico
total que, al tomar conciencia de su totalidad, tiende a superar sus propias presuposiciones culturales y
va hacia la supresión de toda separación.
El impulso de los conocimientos de la sociedad, que contiene la comprensión de la historia como
núcleo de la cultura, toma de sí mismo un conocimiento sin vuelta atrás que se ha expresado por la
destrucción de Dios. Pero esta "condición primera de toda crítica" es también la obligación primera de
una crítica infinita. Allí donde ninguna regla de conducta puede ya mantenerse, cada
cultura la hace avanzar hacia su disolución. Como la filosofía en el momento en que ha conseguido su
plena autonomía, toda disciplina devenida autónoma debe desplomarse, en primer lugar en cuanto
pretensión de explicación coherente de la totalidad social, y finalmente incluso en cuanto
instrumentación parcelaria utilizable dentro de sus propias fronteras. La
cultura separada es el elemento que la condena a desaparecer, puesto que en ella la victoria de lo
racional ya está presente como exigencia.
resultado de lafalta de racionalidad de laaparte,Diferencia entre los sistemas de Fichte y Schelling). Al ganar su independencia, la cultura comienzaNosotros, los contemporáneos
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