La mercancía no puede ser comprendida en su esencia auténtica sino como categoría
universal del ser social total. Solo en este contexto la reificación surgida de la relación
mercantil adquiere una significación decisiva, tanto para la evolución objetiva de la
sociedad como para la actitud de los hombres hacia ella, para la sumisión de su
conciencia a las formas en que esa reificación se expresa...Esta sumisión se acrecienta
aún por el hecho de que cuanto más aumentan la racionalización y mecanización del
proceso de trabajo,más pierde la actividad del trabajador su carácter de actividad, para
convertirse en actitud contemplativa.
En ese movimiento esencial del espectáculo, que consiste en incorporarse todo lo que en la actividad
humana existía en
un valor exclusivo por su
enemiga, que tan bien sabe presentarse al primer golpe de vista como algo trivial que se comprende
por sí mismo, cuando es por el contrario tan compleja y está tan llena de sutilezas metafísicas,
mercancía
Éste es el principio del fetichismo de la mercancía, la dominación de la sociedad por "cosas
suprasensibles aunque sensibles" que se cumple de modo absoluto en el espectáculo, donde el mundo
sensible se encuentra reemplazado por una selección de imágenes que existe por encima de él y que al
mismo tiempo se ha hecho reconocer como lo sensible por excelencia.
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